Esta semana se filtró la noticia de que una cadena de dentistas, Funnydent, cerró el pasado día 29.01.16 al parecer sin previo aviso y sin que nadie lo previera. Este proceder empresarial ha dejado presumiblemente a sus clientes en la estacada, algunos a mitad de su tratamiento bucodental y ha dejado sin su puesto de trabajo a sus trabajadores, sin haberles preavisado y sin que mediara comunicación de por medio. En esta entrada vamos a focalizarnos en estos últimos, en los trabajadores. Intentaremos dar respuesta a las dudas jurídicas que se desprende de este tipo de situaciones e intentaremos también diferenciarlas de otros supuestos parecidos.

Así pues, ¿qué ocurre jurídico-laboralmente hablando si un trabajador que va a su puesto de trabajo se encuentra con las puertas cerradas de la empresa, y sin que ésta le haya comunicado nada? Una posible respuesta es que podríamos encontrarnos que esta situación podría ser calificada como despido, por lo que el trabajador podría empezar a tramitarlo como una reclamación por despido. En este caso, se aconsejaría al trabajador que enviara carta mediante burofax a la empresa solicitando comunicado del empleador para que explicara qué ocurre, y en paralelo ir tramitando demanda de conciliación y otra judicial de despido, y sugeriría también que iniciara raudo los trámites de solicitud de prestaciones por desempleo. Es asimismo aconsejable acudir a la Inspección de Trabajo mediante denuncia urgente exponiendo estos hechos. Recordemos tal y como explicábamos en el programa dedicado al despido (clik aquí para verlo) que el trabajador tiene veinte días hábiles para tramitar reclamación por esta modalidad, por lo que es aconsejable su rápido asesoramiento y actuación en este sentido.

Otra calificación podría ser la de que el empresario ha infringido gravemente sus obligaciones para con el trabajador al privarle de su puesto de trabajo y de su salario sin seguir los procedimientos legales que a tal efecto existen. Este supuesto es el que se contempla en el artículo 50.1.c) del Estatuto de los Trabajadores y posibilita al trabajador demandar a su empleador por incumplir éste gravemente con sus obligaciones. Es como una suerte de despido pero que hace el trabajador al empresario, la diferencia es que el trabajador no puede hacer este despido mediante carta como lo hace el empresario, sino que debe presentar demanda de conciliación y posteriormente judicial con la finalidad de que sea finalmente un juez quien decida, si se acredita el incumplimiento grave del empleador, que debe resolverse el contrato de trabajo indemnizando al trabajador con la indemnización correspondiente al despido improcedente. En este supuesto el trabajador también tiene derecho a las prestaciones por desempleo.

Otra calificación jurídica de este tipo de situaciones pero que no parece que sea el supuesto de Fannydent es el del cierre patronal, también conocido como lock-out. El cierre patronal se encuentra regulado en el artículo 12 Real Decreto Ley 17/1977, de 4 de marzo sobre regulación de conflictos colectivos de trabajo, y es aquella medida empresarial consistente en el cierre temporal de la empresa o de algunos de sus centros de trabajo caso de que haya huelga de trabajadores o alguna otra modalidad colectiva irregular en el centro de trabajo, siempre que concurra alguna de las siguientes circunstancias; a) que pueda haber peligro para las personas, materiales o sus instalaciones, b) cuando haya una ocupación ilegal del centro de trabajo o de alguna de sus dependencias, o c) cuando la inasistencia a los puestos de trabajo impida gravemente el proceso normal de producción. En estos casos el empresario puede cerrar temporalmente la empresa o centro de trabajo, pero este cierre no lo puede hacer así tal cual, sino que viene condicionado a que exista una huelga previa o alguna medida colectiva irregular en el régimen de trabajo, y que concurra alguno de los supuestos relacionados anteriormente. Además el empresario debe comunicar a la Autoridad Laboral esta decisión en un plazo máximo de doce horas. En este supuesto y mientras dure el cierre el contrato de trabajo queda suspendido no teniendo por tanto el trabajador derecho a salario, ni a prestación por desempleo por este hecho.

Este último supuesto no parece, repito, que se el caso de Funnydent, pero vale la pena comentarlo para diferenciarlo de los dos anteriores. Así pues, y a falta de más información, podríamos calificar la situación en la que se encuentran los trabajadores como de despido, o de falta grave del empresario en sus obligaciones laborales, lo que en ambos casos supone la necesidad de interponer demanda de conciliación y judicial. En cualquier caso, ante este tipo de situaciones lo más aconsejable es asesorarse con un especialista en la materia lo antes posible para tomar los pasos necesarios para reivindicar derechos laborales y sobretodo que no pase el plazo para ejercerlos, pues en Derecho Laboral los plazos son muy cortos. A tal efecto en nuestro despacho hemos creado una plataforma de afectados a la que sin ningún compromiso pueden dirigirse tanto trabajadores como clientes afectados por la empresa Funnydent, a continuación os facilitamos el link de la plataforma.

Victor Morales Venero
Ad Legem Abogados Esplugues
Colegiado nº 33970 ICAB

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