Hemos hablado en otras entradas sobre cómo actuar ante una situación en la que nos entregan un producto que no es el deseado cuando suscribimos un contrato de compraventa. En esta entrada de hoy vamos a ver cómo actuar ante un mal servicio recibido y en concreto ante una negligencia médica, algo que se produce más veces de las que nos gustaría a todos pero que requiere de un proceso probatorio complicado.

Lo primero de todo debemos definir qué es una negligencia médica, pues todo resultado no esperado no va a ser posible de encasillar como negligencia. Pues bien, estamos ante una negligencia médica cuando un profesional de la salud no se ajusta en su actuación a los estándares médicos exigibles y derivado de ello produce un daño a su paciente.

Entre estas actuaciones negligentes nos encontramos los retrasos en el diagnóstico, el error en el mismo o en su interpretación, operaciones que se han salido del transcurso normal de actuación y que han producido un daño al paciente, la prescripción errónea de medicamentos, transmisión por contagio de enfermedades y la más curiosa de todas, pero que ocurre, es el olvido de material quirúrgico dentro del cuerpo del paciente tras una operación.

Mención aparte requieren las intervenciones de cirugía estética pues mientras un médico de medicina curativa tiene una obligación de medios pero no de resultado – es decir que el médico pondrá todos los medios a su disposición para tratar de curar al paciente pero no siempre va a depender de él la curación de este paciente- el médico encargado de cirugía estética si tiene una obligación de resultado, pues su trabajo consiste en garantizarnos un determinado resultado estético.

Como he dicho al principio de esta entrada, la complicación de estos procedimientos reside en la prueba. El paciente debe tener muy presente que cualquier documento puede ser realmente importante en el desarrollo del procedimiento. Así pues será muy importante disponer del historial médico, solicitándolo si es necesario por no estar en nuestro poder. Recomendamos que si la lesión nos produce algo tipo de secuela progresiva en el tiempo, nos ocupemos de fotografiar este progreso de manera que podamos disponer de la evolución de estas secuelas y de cómo nos han afectado. Finalmente lo aconsejable y casi diría que obligatorio de obtener en cualquier procedimiento de reclamación por negligencia medica, es el informe de un perito judicial que asevere que efectivamente existió un negligencia en la intervención de un determinado médico o centro de salud.

La pregunta que debemos hacernos una vez hemos recopilado todas las pruebas posible es a quién reclamamos y cómo. Pues bien, deberemos diferenciar entre las negligencias acaecidas en el seno de un hospital privado y de un hospital público.

Si el daño se ha producido en un hospital público deberemos presentar una reclamación por responsabilidad patrimonial de la administración ante la administración competente para gestionar el hospital en el que se nos ha producido el daño. Esta reclamación será previa a la reclamación judicial contra esa administración pues así lo establece la ley. Si una vez tramitado el expediente administrativo, no obtenemos una respuesta satisfactoria para nuestros intereses entonces deberemos presentar una demanda judicial contra esa administración para que sea esta vez un juez quién decida si ha existido o no una negligencia médica. En este tipo de reclamación disponemos de un año para poder instar la reclamación previa a la demanda judicial ante la administración competente. Una vez finalizado este procedimiento con resultado negativo, disponemos de un plazo de dos meses para presentar la demanda ante los juzgados de los contencioso administrativo. Esta plazo se empezará a contar desde o bien el fallecimiento del paciente o desde que se cure el paciente o se estabilicen sus lesiones.

Entenderemos que se ha estabilizado una lesión cuando la víctima recibe el alta médica ya sea por curación o bien porque las secuelas van a perdurar en el tiempo en el mismo grado en las que se encuentran en el momento del alta médica.

Si el daño se ha producido en el seno de un hospital o centro médico  privado el procedimiento será el de interposición de una demanda por responsabilidad civil contra los causantes del daño, Esta vez serán competentes los juzgados de los civil y no los administrativos pues estamos ante una relación privada entre médico/hospital y paciente. El plazo para interponer la demanda va a ser de cinco años si estamos fuera de Catalunya y de 10 años si estamos en Catalunya. El plazo empezará a contar en los mismos supuestos que para las reclamaciones administrativas.

Una vez determinada la existencia, mediante pruebas e informe pericias que así lo confirme, de una negligencia médica y sepamos ante quién y cómo debemos reclamar debemos saber qué reclamamos. Para ello, nos dirigiremos al baremo de circulación (Regulado en la ley 35/2015 de reforma del sistema para la valoración de los daños y perjuicios causados a las personas en accidentes de circulación) como parámetro para cuantificar económicamente el alcance de las lesiones o secuelas.

A grandes rasgos estos son los pasos esenciales a seguir ante una negligencia médica para cualquier consulta no dudes en ponerte en contacto con nosotros.

Sergi Gil Bezana
Ad Legem Abogados Esplugues
Colegiado nº 2247 ICASF

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