Los que defienden que las drogas no deben ser legalizadas utilizan argumentos como que este hecho llevaría a un aumento de consumo de sustancias estupefacientes o que los narcos aprovecharían para enriquecerse a costa de las estructuras de estado, o que se daría acceso a menores de edad a este tipo de sustancias. Así pues, la solución de los prohibicionistas es esconder el tráfico normal de las drogas con el objetivo de no sentirse culpables al no contribuir en los males que todas esas sustancias pueden crear. ¿Pero realmente se eliminan las drogas, prohibiéndolas? Obviamente no, veamos porqué.

En primer lugar prohibir significa que no esté permitido el uso de manera visible de algo, en este caso las drogas, pero en ningún caso significa eliminar ese algo, ya que nada más entre en vigor la prohibición emerge el mercado negro dispuesto a suministrar aquello que se ha prohibido a aquellas personas que lo deseen. Con lo cual, lo único que estamos consiguiendo es precisamente alentar a narcotraficantes a hacer negocio con las drogas, mediante métodos no muy ortodoxos, utilizando la violencia y vendiendo cualquier sustancia que seguro perjudica la salud de quienes la consumen, aunque sea por primera vez.

Prohibir las drogas significa que el estado se inmiscuye en la libertad individual de cada uno al decidir si quiere o no quiere tomar ciertas sustancias y en mi opinión el ser humano es libre para decidir si toma sustancias que le benefician o por el contrario sustancias que le perjudican en términos de salud. No debemos permitir que el estado se inmiscuya en la esfera privada de los hombres y las mujeres de esta manera. Prohibiendo las drogas no vamos a erradicarlas ni bajar su consumo, lo que debemos hacer es educar a los ciudadanos sobre los efectos perniciosos de las drogas y que sea cada persona libremente la que reflexione y elija por sí misma si quiere o no consumir drogas. Así que lo primordial no es prohibir sino educar y concienciar.

A aquellos que piensan que legalizar las drogas es dar alas a los narcos para enriquecerse, les diría que por qué aceptan la legalización de otros productos como son el alcohol o el tabaco y por qué no existen grandes narcos del alcohol o el tabaco. Baste recordar que durante la Ley seca de Chicago fue el periodo donde el gangsterismo surgió con más fuerza en Estados Unidos con personajes como Al Capone.

Como ya he dicho, prohibir las drogas supone el surgimiento de mercados clandestinos de la droga y estos mercados son violentos, son corruptos, no existen controles sobre la calidad de lo que en ellos se está vendiendo y supone una gran violación de los derechos civiles de los que entran en esta aspiral clandestina, pues no todos son narcotraficantes sino que existe un mercado a pequeña escala controlado por los grandes capos mafiosos que matarán, torturarán y harán lo que sea para sacar rendimiento de la venta de estos productos.

Además hay un aspecto que veo que se menciona muy poco y es que con la prohibición de las dogas estamos propiciando que grupos terroristas o grupos mafiosos lleguen a inferir en el normal desarrollo de un país como ocurre en Afganistan o en México, con lo cual llegamos a la paradoja de que no es la legalización lo que da alas a los narcos para seguir enriqueciéndose si no que la legalización lo que propiciaría sería la erradicación total de estos personajes.

En cuanto al aumento de consumo con la legalización de las drogas, basta salir un poco a la calle, sobretodo por la noche, para darnos cuenta de que quien quiere acceder a ellas lo tiene sumamente fácil, así que este argumento cae por su propio peso. Hoy en día es más fácil conseguir un gramo de cocaína que una vivienda digna donde vivir y eso es culpa de la doble moral que nuestra sociedad ostenta respecto al consumo de drogas, pues por un lado se prohíbe y por otro los mismos que prohíben son los que más consumen.

Esto es culpa de una mala educación creyendo que si prohibimos algo lo estamos erradicando y no nos damos cuenta que se produce un efecto contrario. Prohibiendo estamos despertando la curiosidad de mucha gente, sobretodo jóvenes, que quieren consumir estas sustancias por el simple hecho de ser ilegales.

¿Por qué vemos el alcohol como algo normal y las drogas no? Seguramente por ignorancia, ya que quizás mucha gente no sabe que el alcohol crea mucha más adicción que incluso la heroína, llegando al punto que a un alcohólico no se le puede dejar de dar bebida de un día a otro y a un heroinómano si. Sin embargo no nos planteamos prohibir el alcohol, de hecho estamos en un país que vive en un porcentaje importante del alcohol con productos como el vino o el cava.

La única arma eficaz contra las drogas no es la ilegalización de éstas sino la educación y la concienciación de la sociedad que un abuso de estas sustancias nos afecta negativamente en nuestras vidas y que sean los propios ciudadanos que decidan si quieren o no seguir consumiendo. La venta de salfuman es legal y no por eso vemos por calle gente bebiendo vasos de este peligroso producto químico ¿ por qué? porque la gente es consciente que mata. Más educación y menos prohibición es lo que necesitamos para ser una sociedad libre de inferencias estatales y lo que nos llevará, estoy seguro, a una disminución de, en este caso, el consumo de drogas.

 

Sergi Gil Bezana

Ad Legem Abogados Esplugues

Colegiado nº 2247 ICASF